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Melción & Zulueta Arquitectos |
Viajar a Fez es viajar al pasado. La medina, rodeada por una muralla, es un conjunto laberíntico de callejones, conformados por la sucesión contínua de muros ciegos e imperfectos. Los callejones serpentean, de modo que cuando los recorres fluyes sin control, esquina tras esquina, sin saber a donde te llevan. Cada cambio de dirección es una nueva emoción que te embarga y te transporta con ilusión a descubrir un nuevo rincón. En la desorientación de golpe paras, te giras noventa grados sobre ti mismo y entonces descubres un nuevo mundo. Una puerta que cierra un patio, una fuente frente a un banco, un ventanal de arco ojival, una vieja tribuna de madera cerrada por un celosia, un mosaico descompuesto con pequeñas piezas vidriadas incrustadas y entregiradas...