18 jun. 2011

Júzcar, pueblo azul sin pitufos




En Málaga, en el pueblo de Júzcar, una pequeña localidad de la Serranía de Ronda, las casas se han pintado de azul "pitufo" por iniciativa de la multinacional Sony Pictures, como reclamo para promocionar su película.


La cultura popular es sabia por principio. En el sur, los encalados de las fachadas de los edificios son revestimientos que permiten reflejar la radiación solar, de manera que los muros absorven menos energía calorífica y eso hace que el interior de las viviendas resulte más fresco en época estival. Por otra parte, los encalados actúan como superficies antisépticas, debido a la elevada alcalinidad del revestimiento.

Los muros encalados permiten además una perfecta transpiración. Si estos se pintan con pinturas plásticas o acrílicas, los paramentos se convierten en impermeables, lo que conllevará con toda seguridad la aparición de humedades por condensación en el interior de las viviendas si no hay una buena ventilación. Además la cal es un material ecológico a diferencia de las pinturas.

Que las casas sean blancas en los pueblos sureños no es por casualidad, responde a motivos funcionales antes que estéticos.

Me soprende que una multinacional tenga el poder para decidir sobre la imagen de un pueblo, y que la administración anteponga los intereses económicos de la misma por encima de los intereses generales. Cualquier población regula su patrimonio arquitectónico y los parámetros urbanísticos a partir de una normativa local, que en principio todo el mundo ha de cumplir.

Me sorprende que los responsables de esta multinacional no sepan que los pitufos vivian en setas, concretamente en "amanitas muscaria", con sombrero rojo y motas, color similar al de una cubierta de tejas y tronco blanco, color similar al de los muros encalados de Júzcar.

Me sorprende que los responsables de esta multinacional no sepan que los pitufos son azules y no sus casas.

Me sorprende que los vecinos de Júzcar sean tan ingenuos. Desconozco el rendimiento económico que el pueblo vaya a obtener, pero tengo clarísimo, que hubiera sido infinitamente superior si se hubieran pintado los propios vecinos de color azul. Hubieran podido negociar una nómina mientras durara la promoción e incluso sacar un porcentaje personal, en función del rendimiento económico de la taquilla. 

El mérito no está en pintar el pueblo, el mérito está en pintarse ellos y mantener el color hasta después del verano. Si hubiera sido así, no sólo hubieran preservado la esencia y la imagen de su pueblo, sino que hubieran sido coherentes con la estética de los dibujos, esto es, casas blancas con tejados rojos y hombrecitos azules. Se trata pues de un pueblo azul sin pitufos.

Lástima, habrá que esperar a que llegue otra multinacional para recuperar el color blanco. El alcalde podría proponer al Real Madrid, que seguro paga bien.



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