Los japoneses estaban preparados para soportar la acción sísmica. El sismo, los movimientos telúricos constantes, son parte inherente en el día a día. Una sociedad plenamente desarrollada, que ha sabido evolucionar progresivamente una tecnología eficaz, capaz de esquivar la fuerza indómita de la naturaleza. Estructuras ligeras y autoportantes, materiales reciclados con uniones secas, sistemas de amortiguación en cimientos etc...Frente al sismo estaban preparados, pero no frente a un tsunami y menos de estas proporciones. Ciudades arrasadas, casas arrancadas de cuajo de sus cimientos, coches, trenes, aviones apilados igual que en la caja de juguetes de un niño y barcos surcando las calles desiertas, como si se tratara de barcos de papel.