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| Foto de Angel Carbonell |
Los próximos 29 y 30 de marzo actua en concierto, en Barcelona, Roger Waters presentando el álbum "The Wall". Recuerdo en mis años de adolescente oir la música de Pink Floyd en disco de vinilo. “The Wall” era un alegato a la libertad de pensamiento y de sentimiento, una explosión por detonación, de todos los muros que nos atenazan y nos limitan en nuestro desarrollo. Esa música, dura y contundente, tocada por estudiantes de arquitectura de la Universidad Politécnica de Londres, hacía vibrar cualquier alma que sucumbiera a su influencia. Roger Waters quiso levantar, en los conciertos de los años 80-81 un muro real, entre el público y el grupo, como metáfora didáctica de la destrucción, de esa barrera de incomunicación que nos rodea y que queda superada por la vibración sísmica de la música.