A la vista del título de esta entrada del blog cualquiera podría pensar que insulto o menosprecio a los autores de estas chapas. Nada más lejos de la realidad. Utilizo las palabras, que no los conceptos, para relacionar irónicamente a los autores con la colección de chapas diseñadas por ellos mismos. A mi entender, los autores han utilizado con la misma ironía un conjunto de imágenes subversivas, que por otra parte plasman con meridiana lucidez realidades tangibles de una ciudad compleja y repleta de contrariedades. Es obvio que Barcelona tiene muchas cosas buenas y muchas no tan buenas.